miércoles, 13 de octubre de 2010

El gran rebaño.

Hoy voy ha hablar sobre una anécdota que me ocurrió el pasado domingo.
Resulta que había quedado con mis amigos en el centro comercial Príncipe Pio, en las taquillas del cine.Me llevó el padre de una amiga con mi prima. Cuando llegamos ví a seis personas que yo conocía y, justo al lado, un sin fin de personas que yo asocié esperaban para comprar las entradas. Una vez saludé a las seis únicas personas que conocía, me dicen que toda esa gran multitud que yo creía que esperaban venía con nosotros. Fue tal mi asombro que no paré de reírme hasta que un chico al que bauticé como Líder nos preguntó qué queríamos hacer.
Tras un cuarto de hora dialogando con tanta gente, el Líder(que luego descubrí que se llamaba Jairo) nos condujo fuera del centro comercial y me enteré que íbamos al retiro. Me dijeron que estaba cerca y que iríamos andando para no gastar diner. ¿Cerca? Me sangraban los pies cuando llegamos, entre tanto, bauticé a nuestro extraño grupo como: "Gran rebaño".
Una vez llegamos al retiro, que para entonces no me habían presentado ni a las cuartas partes, tuvimos que esperar a una amiga de mi primo y a su supuesto "amigo". Cuando llegó, tras una larga espera en la que congeniamos con dos chicos muy majos (de carácter) decidimos ir a montar en barca. Pero para nuestra sorpresa, estaba cerrado.
Pensando qué hacer nos enteramos que daban un concierto gratis en Cibeles de Calle París, grupo cutre al que odio, pero qué quereís que os diga, era gratis. Después de otra larga caminata, llegamos a Cibeles. Y para mi decepción( y sí, digo decepción) no tocaba Calle París, sino Calle Trece. Para el que no lo sepa Calle Trece es un grupo de reguetón ultra conocido(o eso parece) , y da la casualidad (que no lo he mencionado) que en el Gran Rebaño teníamos reunidos a miembros de todos los países de América Central. Así que, yo no sé cúal es peor, juzgar vosotros.
Después de correr calle arriba para comprar algo de comer en los chinos, volvimos a correr calle abajo para no llegar tarde al "super" concierto. Fuimos abriéndonos paso a través de una masa interminable de gente apelotonada, todos ellos con la litrona de cerveza y el porro en mano(imaginaros con el olor que llegué a  casa).Así que después de cuatro cinco "canciones " insufribles nos retiramos a casa.
Fue una experienza buena y mala a la vez: buena, porque conocí a gente muy maja y me reí mucho; y mala. porque tuve que escuchar esa porquería.
Corto y cambio.

1 comentario:

  1. ¡Ay, el reageton! Perrea, perrea. ¡Cuánto mal ha hecho a nuestro país! Y lo peor, es que es popular en todo el mundo. Calle Trece dicen que el grupo de calidad de ese estilo, pero a mí que no me esperen en un concierto suyo.

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