El martes por la noche estaba nerviosa, me iba al teatro Lope de Vega a ver un musical. El musical es una nueva adaptación de la antigua versión. Yo ya había escuchado el musical, pero el antiguo aunque nunca lo había visto.
La obra cuenta las historias del convicto en libertad condicional Jean Valjean quien, al no encontrar un trabajo honesto por culpa del papel que lo acredita como ex convicto, cambia su identidad para volver a vivir su vida; del inspector de policía Javert, que se obsesiona con encontrar a Valjean; de Fantine, la madre soltera de Cosette, que es forzada a convertirse en prostituta para mantener a su hija; de Marius, un estudiante francés que se enamora de la hija adoptada de Valjean, Cosette; Eponine, la joven hija de los Thénardiers que se enamora de Marius; los Thénardiers, que son dueños de una posada y explotan a sus clientes, y Enjolras y los otros estudiantes, que trabajan en la liberación de la oprimida clase baja de Francia.
Es una historia apasionante, principalmente triste aunque con algún toque de humor por parte de los Thénardiers. Muestra la pobreza extrema de Francia en aquel momento, su deplorable sociedad que pisotea a los demás con tal de conseguir salvarse el pellejo.
La verdad es que han acertado completamente con el reparto. Destacar sobre todo mis dos papeles favoritos, que obviamente, interpretan mis dos canciones favoritas del musical:
Fantine(interpretada por Virginia Carmona). cuando era muy joven su amado la dejó embarazada y se fue.Al no poder hacerse cargo de su hija, Cosette, se la deja a los Thénardiers para que la cuiden Ella se desvive por mandar dinero a su hija, pero, sus compañeras del trabajo la acusan de prostituta y hacen que la echen. Al verse en la calle, al final tiene que recurrir al trabajo del que se la acusó para poder mandar dinero a su hija que ha enfermado. Ella es solo una inocente chica que aún sueña con la vuelta de su príncipe azul para pasar con él toda la vida.
Eponine(interpretada por Lydia Fairen). Ella es la hija de los Thénardiers y se crió con Cosette. Ahora que ha pasado el tiempo y han crecido vuelven a encontrarse. Pero la suerte no la sonríe, ella está enamorada de Marius, un joven francés, pero no es correspondido. El colmo se presenta cuando Cosette y Marius se conocen, lo que deja a Eponine destrozada y la invita a cantar una de mis canciones favoritas.
La verdad es que es una obra increible y os la recomiendo a todos.
miércoles, 23 de febrero de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Enredados.
La verdad es que siempre he sido fan de las películas de dibujos animados, y de hecho lo sigo siendo. Por eso, tras haber visto el trailer de la nueva versión de la famosa historia de Rapunzel decidí que tenía que verla. Y este pasado viernes cumplí con mi propósito. La película se llama Enredados.
La historia trata de Rapunzel, una alegre y soñadora muchacha con 21 metros de rubia melena. Lleva dieciocho años metida en una torre de la cual nunca ha salido debido a que su madre no se lo permite, y la convence de que el mundo exterior es demasiado peligroso para ella. Pero Rapunzel sueña con salir de allí, y con poder ver de cerca los miles de farolillos que siempre se sueltan al cielo en la noche de su cumpleaños. Parece que su sueño va a cumplirse cuando se encuentra con Flyn Rider, un famoso ladrón buscado por la justicia que ha llegado a su torre escapando de unos guardias. Ambos hacen un trato para ayudarse mutuamente y así es como comienza su aventura.
martes, 8 de febrero de 2011
Realidad.
No soy perfecta. Pero, ¿quién lo es?¿Lo eres tú? Cometo errores contínuamente, tropiezo y vuelvo a tropezar con la misma piedra, pero me levanto. Hay miles de cosas que no sé, que tengo que aprender, que no aprenderé jamas. Hay dudas que nunca encontraran su respuesta. Hay piezas que nunca encajarán en mi cabeza. Hay cosas que nunca entenderé. Hay cosas que preferiría no saber. Hay cosas que por mucho que lo intenté no alcanzaré. Hay cosas que deseo.
Pero soy sincera conmigo misma, acepto mis limitaciones. Las acepto e intento superarlas y superarme en todo momento, en toda ocasión.
Intentó poner cada cosa en su sitio, ordenar esa maraña de ideas que tengo en la cabeza, clasificarlas y filtrarlas todas. De esa manera podré poner orden, podre prosperar, podré conseguir aprender más, y sobre todo, madurar.
Intento por todos los medios tener los pies en el suelo, ignorar las fantasías y ver y aceptar las realidades, pero cuesta. Mi fantasía presiona muy fuerte, me atrae con deseos que nadie conoce, me tienta y me atrae como un imán. Pero yo hago de tripas corazón y me esfuerzo, me esfuerzo hasta que el cansancio me vence. Pero lo sigo intentando, sigo marcando esa línea divisoria entre la realidad y mi fantasía.
Pero eso no es tan terrible, en realidad, me dice muchas cosas. Me dice que soy fuerte, me dice que voy progresando, que avanzo en la escalera que es la vida. Y eso es lo que me da más fuerzas para continuar, porque veo que puedo y que lo estoy consiguiendo.
Esa es precisamente una de las diferencias más grandes entre tú y yo.
Tú vives rodeada de un seto protector, que te aleja de todo lo que es malo, del sufrimiento, del dolor. Y aunque hagas creer que estás maravillosamente, me apena tu situación. Es cierto que tienes cosas que yo desearía tener, que ese seto protector te ahorra muchos malos sentimientos, pero no me das envidia. Tú estás dejando que el mundo de tu fantasía te absorba por completo, te ciegue. Es responsabilidad tuya. Solo te deseo buena suerte. Ahora nadie hace que veas la realidad, pero llegará el momento en el que pase, llegará el momento en que te caigas de la nube. Y por no haber sido de manera gradual, el golpe va a ser fuerte. Buena suerte porque te va ha costar acostumbrarte a todo lo que hay aquí abajo. Buena suerte porque como no tengas cuidado vas a ser deborada antes de que te des cuenta.
Pero por el momento, quédate arriba, quédate. Disfrútalo, y de esa manera, yo tendré mucho tiempo para aprender a estar aqui abajo, sin tí.
Pero soy sincera conmigo misma, acepto mis limitaciones. Las acepto e intento superarlas y superarme en todo momento, en toda ocasión.
Intentó poner cada cosa en su sitio, ordenar esa maraña de ideas que tengo en la cabeza, clasificarlas y filtrarlas todas. De esa manera podré poner orden, podre prosperar, podré conseguir aprender más, y sobre todo, madurar.
Intento por todos los medios tener los pies en el suelo, ignorar las fantasías y ver y aceptar las realidades, pero cuesta. Mi fantasía presiona muy fuerte, me atrae con deseos que nadie conoce, me tienta y me atrae como un imán. Pero yo hago de tripas corazón y me esfuerzo, me esfuerzo hasta que el cansancio me vence. Pero lo sigo intentando, sigo marcando esa línea divisoria entre la realidad y mi fantasía.
Pero eso no es tan terrible, en realidad, me dice muchas cosas. Me dice que soy fuerte, me dice que voy progresando, que avanzo en la escalera que es la vida. Y eso es lo que me da más fuerzas para continuar, porque veo que puedo y que lo estoy consiguiendo.
Esa es precisamente una de las diferencias más grandes entre tú y yo.
Tú vives rodeada de un seto protector, que te aleja de todo lo que es malo, del sufrimiento, del dolor. Y aunque hagas creer que estás maravillosamente, me apena tu situación. Es cierto que tienes cosas que yo desearía tener, que ese seto protector te ahorra muchos malos sentimientos, pero no me das envidia. Tú estás dejando que el mundo de tu fantasía te absorba por completo, te ciegue. Es responsabilidad tuya. Solo te deseo buena suerte. Ahora nadie hace que veas la realidad, pero llegará el momento en el que pase, llegará el momento en que te caigas de la nube. Y por no haber sido de manera gradual, el golpe va a ser fuerte. Buena suerte porque te va ha costar acostumbrarte a todo lo que hay aquí abajo. Buena suerte porque como no tengas cuidado vas a ser deborada antes de que te des cuenta.
Pero por el momento, quédate arriba, quédate. Disfrútalo, y de esa manera, yo tendré mucho tiempo para aprender a estar aqui abajo, sin tí.
lunes, 7 de febrero de 2011
Mi luz al final del tunel.
No tengo hermanos. No los tengo, y apesar de que muchos penséis que es mejor así siempre he querido tenerlos. Después de tenerme a mí, mis padres quisieron darme hermanitos, pero por circunstancias de la vida, no pudo ser. La verdad es que eso me hacía, y me hace, sentirme bastante sola. La situación con mi familia no ayudaba. Nunca he sido muy querida ni apreciada; ni por abuelos, ni por tios, ni por primos. Siempre había otra persona por encima de mí en ese ránking interno que todos tenemos, por mucho que la gente lo niegue, lo que hacía que quedara, y quede, entre los últimos puestos. Y es cierto que incluso hoy esa situación sigue dándose en mi vida, aunque la ventaja es que ya estoy acostumbrada a ser tratada como "está". Pero un frío día de octubre, nació una personita que prometía cambiar toda esa situación.
Esa personita es uno de mis más grandes y fuertes apoyos. Es cierto, que en un principio nuestra relación no fue muy buena. Suele ocurrir cuando tienes dos años y nace un primito o primita más pequeño que tú, te corre la pelusilla. Aún así yo siempre estuve muy emocionada por enseñar a mi primita cosas nuevas y emocionantes. Pero otro de nuestros baches en nuestra infancia es que, ciertamente, yo he sido siempre muy mandona, aunque ahora no tanto. Y mi primita es una de esas personas a las que no le gusta que le digas lo que tienes que hacer, y su reacción era, y por desgracia lo sigue siendo, pegar un chillido.
Pero el tiempo ha pasado, y las dos hemos do cambiando, madurando y volviendonos cada vez más y más locas. Es hace que nos llevemos genial, nos hacemos reir una a la otra, y provoca un constante río de carcajadas. Actualmente es la persona que me ayuda con esa soledad que desgraciadamente siento tan a menudo, ya que ella tambien quería hermanitos más no los tuvo. Ella es un oasis refrescante en mi desierto interior.
Gracias.
Esa personita es uno de mis más grandes y fuertes apoyos. Es cierto, que en un principio nuestra relación no fue muy buena. Suele ocurrir cuando tienes dos años y nace un primito o primita más pequeño que tú, te corre la pelusilla. Aún así yo siempre estuve muy emocionada por enseñar a mi primita cosas nuevas y emocionantes. Pero otro de nuestros baches en nuestra infancia es que, ciertamente, yo he sido siempre muy mandona, aunque ahora no tanto. Y mi primita es una de esas personas a las que no le gusta que le digas lo que tienes que hacer, y su reacción era, y por desgracia lo sigue siendo, pegar un chillido.
Pero el tiempo ha pasado, y las dos hemos do cambiando, madurando y volviendonos cada vez más y más locas. Es hace que nos llevemos genial, nos hacemos reir una a la otra, y provoca un constante río de carcajadas. Actualmente es la persona que me ayuda con esa soledad que desgraciadamente siento tan a menudo, ya que ella tambien quería hermanitos más no los tuvo. Ella es un oasis refrescante en mi desierto interior.
Gracias.
miércoles, 26 de enero de 2011
El Miedo.
Esa sensación que te entra en el cuerpo. Te hace estremecerte, te produce escalofríos, te tiemblan las piernas, un sudor frío se adueña de tí, tienes un nudo en la garganta, no eres dueño de tu cuerpo. En esos momentos te gustaría correr, huir, esconderte y despertar en tu cama. Pero no puedes, ya te tiene, conoce tu corazón y es suyo. No hay nada que hacer, estás acorralado, no hay escapatoria posible.
Curiosamente el miedo no es un sentimiento caprichoso que te haya escogido simplemente por fastidiar, es culpa tuya. Cada uno de nosotros somos los responsables de nuestros miedos, nosotros los creamos, porque somos los que mejor nos conocemos. Lo creamos y lo alimentamos queramos o no. Es una de las razones por la que nos persigue, nos acecha en cdaa rincón, en cada esquina. Nos hace sentir angustia, pero es un fiel compañero que no nos abandona jamás, aunque se transforma con el tiempo. Es parte de nosotros, de nuestro subconsciente. Lo vamos ,poco a poco, haciendo más grande y astuto.
Tiene un aliado muy poderoso: la imaginación. La imaginación tiene dos caras opuestas: la buena, que hace que puedas volar hasta sitios insospechados y agradables; y la mala, que no dudará en apuñalarte por la espalda si tiene ocasión.
Este polizonte no se detiene por nada, en ningún momento. A veces podemos llegar a empequeñecerlo, arrinconarlo, encerrarlo en una jaula en nuestro corazón. Pero es justo en el momento en el que dejamos de verlo como una amenaza, en el momento en el que pensamos que lo tenemos controlado, cuando más fuerte se hace. Y es ahí cuando rompe los barrotes de la jaula que hemos descuidado.
Sie el miedo te atormenta no busques remedios ni soluciones ahí fuera, resuélvelo donde tendrá éxito, justo dentro de tí.
Por un mundo sin miedo.
Curiosamente el miedo no es un sentimiento caprichoso que te haya escogido simplemente por fastidiar, es culpa tuya. Cada uno de nosotros somos los responsables de nuestros miedos, nosotros los creamos, porque somos los que mejor nos conocemos. Lo creamos y lo alimentamos queramos o no. Es una de las razones por la que nos persigue, nos acecha en cdaa rincón, en cada esquina. Nos hace sentir angustia, pero es un fiel compañero que no nos abandona jamás, aunque se transforma con el tiempo. Es parte de nosotros, de nuestro subconsciente. Lo vamos ,poco a poco, haciendo más grande y astuto.
Tiene un aliado muy poderoso: la imaginación. La imaginación tiene dos caras opuestas: la buena, que hace que puedas volar hasta sitios insospechados y agradables; y la mala, que no dudará en apuñalarte por la espalda si tiene ocasión.
Este polizonte no se detiene por nada, en ningún momento. A veces podemos llegar a empequeñecerlo, arrinconarlo, encerrarlo en una jaula en nuestro corazón. Pero es justo en el momento en el que dejamos de verlo como una amenaza, en el momento en el que pensamos que lo tenemos controlado, cuando más fuerte se hace. Y es ahí cuando rompe los barrotes de la jaula que hemos descuidado.
Sie el miedo te atormenta no busques remedios ni soluciones ahí fuera, resuélvelo donde tendrá éxito, justo dentro de tí.
Por un mundo sin miedo.
martes, 18 de enero de 2011
Una promesa.
Va a hacer dos años que lo conocí. Aún recuerdo lo recuerdo con melancolía y se me dibuja una tímida sonrisa en el rostro.
Recuerdo con tristeza lo nervioso que estaba, lo nerviosa que me puso, la forma en que me miraba, la risa que me entraba...
Recuerdo ya con rabia la primera vez que llamaron a mi casa, la primera vez que nos invitaron a ir para verle.
Recuerdo con agonía la forma en la que me ató sin piedad, no me dejó escapar, me encandiló sin escapatoria alguna.
Recuerdo compungida, como si de arenas movedizas se tratara, lo rápido que me hundía, cada vez más cegada por nubes plateadas y mariposas doradas.
Recuerdo arrepentida el día en que te lo prometí, el día en que te prometí que iría y que tu vendrías también.
Recuerdo dolida como en mi momento especial, en el que te necesitaba cerca, en el que necesitaba a mis amigos, no estuviste. Viniste, es cierto, pero en vez de encontrarme con el caríño y aprecio, choqué contra un gran muro.
Y mientras recuerdo deseo no recordarlo.
Y ahora que llega tu momento, tu gran momento especial, ¿qué se supone que tendría que hacer yo? Haré lo que tú no hiciste. Para mí una promesa significa mucho, es mucho más de lo que crees, es mi palabra. Así que iré y me sentiré orgullosa de mí misma y estaré dispuesta a olvidarlo todo y mostraré mi gran sonrisa... y seré mejor que tú.
Va a hacer dos años que lo conocí, y me siento cada vez más fuerte.
Recuerdo con tristeza lo nervioso que estaba, lo nerviosa que me puso, la forma en que me miraba, la risa que me entraba...
Recuerdo ya con rabia la primera vez que llamaron a mi casa, la primera vez que nos invitaron a ir para verle.
Recuerdo con agonía la forma en la que me ató sin piedad, no me dejó escapar, me encandiló sin escapatoria alguna.
Recuerdo compungida, como si de arenas movedizas se tratara, lo rápido que me hundía, cada vez más cegada por nubes plateadas y mariposas doradas.
Recuerdo arrepentida el día en que te lo prometí, el día en que te prometí que iría y que tu vendrías también.
Recuerdo dolida como en mi momento especial, en el que te necesitaba cerca, en el que necesitaba a mis amigos, no estuviste. Viniste, es cierto, pero en vez de encontrarme con el caríño y aprecio, choqué contra un gran muro.
Y mientras recuerdo deseo no recordarlo.
Y ahora que llega tu momento, tu gran momento especial, ¿qué se supone que tendría que hacer yo? Haré lo que tú no hiciste. Para mí una promesa significa mucho, es mucho más de lo que crees, es mi palabra. Así que iré y me sentiré orgullosa de mí misma y estaré dispuesta a olvidarlo todo y mostraré mi gran sonrisa... y seré mejor que tú.
Va a hacer dos años que lo conocí, y me siento cada vez más fuerte.
lunes, 10 de enero de 2011
Prepotente a más no poder.
Llega un momento en el que las personas explotan. Cuando te llenan,te hartan,te cansan,cuando tu ccuerpo siente que no puede más, cuando siente que llegas al límite, explota. Y en ese momento es cuando lo sueltas todo, cuando devuelves todo con lo que te han llenado. Pero, sorprendentemente, una vez haces eso la gente te ve como el culpable, como el exagerado, se hace la víctima. Y es entonces cuando tú, que ya te has quedado agusto, te planteas si quizás te has excedido, si te has precipitado, que no era para tanto.
Estoy segura de que muchos sabréis cuál es esa sensación, y que la habréis sentido más de una vez y sabéis lo mal que se siente. Pues ahora intentad imaginar que os humillan,ridiculizan,fastidian,dañan durante, ni más ni menos que quince años. Me imagino que ninguno lo habréis experimentado, pero os digo que es algo completamente imposible. Llevo quince años aguantando a una individua que me tiene hasta las mismísimas narices. Y lo peor de todo es que llevo quince años callándomelo todo, y la verdad no sé cuánto más aguantaré.
Cada día que pasa es más y más insufrible,horroroso,insoportable y humillante. Yo no hago otra cosa que tragar y aguantar todo lo que tenga que ver con contestaciones provocadoras, ya que mi política es de buen rollo. Pero parece ser que a ella eso le da igual, no es un obstáculo ni un impedimento para hacerme sentir mal. La he perdonado muchísimas cosas durante todos estos años, y la he dado incontables oportunidades, pero su forma de ser sigue siendo la misma.
Y es que me temo lo peor. Porque hay días en los que no tengo ganas de controlarme y amarrar mis palabras, y cuando ese día llegue y me provoque no sé lo que pasará. Aunque hay veces que pienso que quizás con un par de palabritas y algún que otro grito la situación cambiaría. Pero es que sé por experienza que no serviría de nada, puede que fuera "agradable" durante un par de semanas, pero luego se la pasaría.
No aguanto a las personas prepotentes, me sacan de quicio. Y por desgracia hay demasiadas personas así en el mundo. Así que mi consejo: repartir humildad por el mundo cada vez que tengáis oportunidad, hasta que os no podáis más.
Estoy segura de que muchos sabréis cuál es esa sensación, y que la habréis sentido más de una vez y sabéis lo mal que se siente. Pues ahora intentad imaginar que os humillan,ridiculizan,fastidian,dañan durante, ni más ni menos que quince años. Me imagino que ninguno lo habréis experimentado, pero os digo que es algo completamente imposible. Llevo quince años aguantando a una individua que me tiene hasta las mismísimas narices. Y lo peor de todo es que llevo quince años callándomelo todo, y la verdad no sé cuánto más aguantaré.
Cada día que pasa es más y más insufrible,horroroso,insoportable y humillante. Yo no hago otra cosa que tragar y aguantar todo lo que tenga que ver con contestaciones provocadoras, ya que mi política es de buen rollo. Pero parece ser que a ella eso le da igual, no es un obstáculo ni un impedimento para hacerme sentir mal. La he perdonado muchísimas cosas durante todos estos años, y la he dado incontables oportunidades, pero su forma de ser sigue siendo la misma.
Y es que me temo lo peor. Porque hay días en los que no tengo ganas de controlarme y amarrar mis palabras, y cuando ese día llegue y me provoque no sé lo que pasará. Aunque hay veces que pienso que quizás con un par de palabritas y algún que otro grito la situación cambiaría. Pero es que sé por experienza que no serviría de nada, puede que fuera "agradable" durante un par de semanas, pero luego se la pasaría.
No aguanto a las personas prepotentes, me sacan de quicio. Y por desgracia hay demasiadas personas así en el mundo. Así que mi consejo: repartir humildad por el mundo cada vez que tengáis oportunidad, hasta que os no podáis más.
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